Y si quieres también, puedo ser tu trapecio y tu red, tu adiós y tú ven, tu manta y tu frío, tu resaca, tu lunes, tu hastío. O tal vez ese viento, que te arranca del aburrimiento, y te deja abrazada a una duda, en mitad de la calle y desnuda.
Y si quieres también, puedo ser tu abogado y tu juez, tu miedo y tú fe, tu noche y tu día, tu rencor, tu porque, tu agonía. O tal vez esa sombra, que se tumba a tu lado en la alfombra, a la orilla de la chimenea, a esperar que suba la marea.
- Sabina -

Recoge todos los restos que quedan en mi
los pedazos de la vidriera destruida
y aquellos caprichos sin cumplirse
que en algún momento otros corazones dejaron
en los mas profundo de la habitación.
Mirame sin piedad,
porque lo oscuro sin descubrir
también puede hacerme mal,
a la larga se destruye la felicidad simple
a la larga nada es lo que parece
y lo osbtaculos faciles de transitar
se vuelven carreteras sinuosas
imposibles de sobrepasar..
2 comentarios:
Veo que tomaste mi recomendación hermanita .... :)
¿Esto será el inicio de la dupla de compositores Quintas-Iguchi, como lo fueron Calamaro-Rot, Lennon-McCartney? =P
Qué ladrón que soy!!!!!!!!!!!!!!!!
jajaja Como te quiero hermanito!!
Seremos dos locos escribiendo con la tinta del corazón audaz..
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