No me creo mucho menos que nadie ni otro tanto mas que vos, soy eso que nadie termina de entender, una parte de la sociedad perdida en el universo de Fabio Zerpa, ¿porque me desterraron si solo quise ser una época normal a los demás?.
Me miran de costado, de arriba a abajo, de derecha a izquierdo y hasta el contorno a mis ideas, algo mas molesto que un ojo acusador, es una mente cerrada, y todo por ser rustica (ya dejó de ser un querer o buscar).
Cuando te despertas todas la mañanas con una sonrisa, cuando saltas por la calle de la nada, cuando lloras porque una canción te trajo mas recuerdos de los que esperabas, todas son escusas buenas para estar apartada de la normalidad. Van 22 años y sigo buscando ese alguien que me explique lo que es ser normal, quien estableció esa restricción, esa barrera, quien puso limite a mi corazón y a mis días.
El pasaje que me vendieron solo es para enamorados de la estación, ¿y si eso no me alcanza?.
Ya quemé los fuegos que dejaron de encenderse, enterré un par de poemas en el pozo ciego que está debajo de aquel árbol, me transformé de vuelta en eso que era antes de cambiar, antes de romperme en mil pedazos. Sigo siendo la misma terca, la misma histérica, la misma rustica, la misma tierna, la misma loca, la misma mujer que te presenté hace unos días, cambió todo pero por suerte no estuviste en el trance intermedio para ver como se retorcía mi corazón en la oscuridad de una caja, bajo la lámpara de una luz que desenfoca el color de tus ojos.
Basta de hablar de amores, de almas rotas, de corazones estrangulados por el tiempo, ayer encontré una mirada dura y tierna que canaliza todas mis energías y terminó de enterrar ese fuego hecho cenizas que no me dejaba ver mas que mi propio horizonte.
Entendí que no me enamoro, mas bien me pierdo en el corazón de otro..
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