19 octubre 2010

Cenicienta invertida

Me gustan las gotas de lluvia
porque puedo caminar con los de mi par,
hundirme en el relámpago de la noche
e inventarme una película a medio dormir,
me gusta sentir el viento en las venas,
como inyectarme sentimiento por suero
y dejar que el tiempo al resto consuma.
Esta vez voy a ganar,
prometo dejar hasta mis huesos sobre tu sofá
reclinarme en la punta de eso que llamas corazón
y solo dormirme cuando tus manos terminen en mi pelo.
Nunca me comenzó a entender
ni pretendo ni intento que hoy lo haga,
aquello queda quemado por el sol
como una primavera radiante que se lo lleva,
insisto que entre la lluvia de las mañanas podré encontrarte.
"Te" es a vos, él dejó de ser hoy,
no me escurras ni te abuses de lo que puedo dar,
no me dejes a un costado de tu cama
solo por no conocer aun mi parte mas tierna,
aquello que te puede o no comprar
lo que dejó de estar en alquiler,
el remate de otro tiempos.
Da gusto despertarse entre sábanas con sonrisas
inventando sueños que a la mañana sean realidad,
me siento una cenicienta invertida,
sueño despierta con los ojos a medio abrir
y me creo una realidad cuando todos dejan de pensar.

Los comentarios sobre "Amelie" quedan para otro día (son demasiados).

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