05 agosto 2009

Cenizas

Se ha apagado el fuego.
Queda sólo un blando
montón de cenizas,
donde estuvo ondulando la llama.

Ahí tienes, amigo, hecho porción quieta
de polvo liviano,
a aquel pino inmenso que nos dió su sombra,
fresca y movediza, durante el verano.

Tan alto, tan alto, que pasaba el techo
de la casa mía,
Si hubiera podido guardarlo en dobleces,
ni en el arca grande del desván cabría.

Y del pino inmenso ya ves lo que queda.
Yo, que soy tan pequeña y delgada,
¡qué montón tan chiquito de polvo
seré cuando muera!


JUANA DE IBARBOUROU

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