
Empezás por alejarte volando sola, sabes que no te hace bien estar en el lugar equivocado, es mejor volver a dormir ya sea en el cama o en el sillon, a ésta altura te da igual.
A mitad de camino ves algo familiar, no sabes si es un ser humano o un ave que te viene a visitar. Se te acerca pero al parecer no sabe hablar, ni te saluda, algo lo dejó mudo. Lo miras de arriba abajo, de izquierda a derecha, buscando algo que te resulte familiar, pero como no encontrás nada le empezas a hablar.
- ¿Hola?, ¿te conozco?
G- Hola, creo que no nos conocemos aun, soy tu guardian, vi que estabas volando y pase a visitarte.
Parece como traido de otro planeta, bello, con sus rulos al viento, único en su especie, con unas alas enormes y vos solo esperás que las use para abrazarte y que busque escusas para que no te vallas a volar sola.
Te invita un café, pero estas tan desvelada que lo último que andas necesitando es uno de ellos, te terminando preparando el té de las 6, con un mantel rayado rojo y negro (sabe que esos colores te gustan), te espera con un camino de rosas y unas velas ardiendo aunque sea el día mas soleado del año, al parecer te conoce mas de lo que pensas. Parece una tarde perfecta, lo que nunca tuvo que estár no apareció y las sonrisas fueron el toque justo para cerrar con moño lo que venias pensando, lo conoces.
- ¿estas seguro que nunca nos cruzamos, que nunca nos vimos ni hablamos?
G- Puede ser que alguna vez me allas visto, cada tanto en las noches sueño con tu rostro y puede ser que de ahi me conozcas, de algun sueño que allamos compartido.
Vas haciendo en tu cabeza una red de palabras, relacionando cada una y tratando de no olvidarlas, pensas que al final del día vas a sacar algo bueno de todo ello. De las velas ya no quedaba nada, solo el final del té y un mantel brilloso los seguía acompañando. Te elogia, dice que recuerda momentos que habian vivido, describe cada uno como real, pero vos seguías sin entender que esta pasando.
Entre una palabra tuya y una risa de él notaste algo familiar, su sonrisa era perfecta, de esas que no se pueden comprar en un kiosko ni mirar detrás de una vidrira en alguna galería de la calle, vos ya la habias tenia entre tus brazos, habia sido tuya y ese instante fué el final del día.
G- Perdon pero me tengo que ir, ya hice mi trabajo, no tengo otra cosa que hacer acá con vos.
- ya me acordé, no nos conocimos en ningun sueño tuyo, fue una tarde de marzo, volamos alto y nos chocamos, prometí irme lejos de este lugar para no verte más pero justo el día en que voy a tomar el tren vuelves y me lo haces perder, ¿porque?
G-Nunca me voy por completo, siempre estoy volviendo. Quería volverte a escuchar por eso no te empecé a hablar, con solo verte calla me bastaba, estás mas hermosa que en marzo pero sigo sin poderme quedar con vos, perdon, ya me voy pero alguna noche te volveré a recordar.
Levantó el mantel del pasto, guardó en una pequeña caja las tazas del té que tomaron y terminó soplando para despejar las rosas del lugar, te dejó una justo debajo de tus pies y enseguida se fué, lo viste moviendo sus enorme alas a travez de los árboles, querías encontrar al primer fabricante de alas o de cualquier cosa que te hiciera volar y salir directo en su misma dirección pero no te dejaron, los recuerdos te atraparon y aunque te vi desde una esquina llorar se que hiciste lo mejor, él por su lado con su vida y sus manías.. vos por el tuyo, con tus nuevas ilusiones y objetivos. Del otro lado de la calle sabias que te estaba esperando, ya te habia sacado un boleto para el proximo tren, salía en 1 hora pero me dijiste algo que terminó resultando ser lo mismo por lo que yo me quedé a vivir en esta ciudad
-pensé en irme de acá solo porque sabia que él iba a volver, no queria verlo ni escucharlo mas, pero después de lo que paso hoy se que me voy a volver a ilusionar cuando lo sienta a mi lado, pero tengo los pies en la tierra y acá es donde me quiero quedar a vivir y donde pretendo terminar los segundos de mi vida, de él no me voy a escapar, voy a demostrarle que soy mas fuerte que en marzo y mi ruta voy a seguir.. siempre va tener la puerta de mi dormitorio para pasar, con la condición de que no sea pasar solo unas horas sino pobrar el verdadero sabor de la miel de nuestros labios al respirar uno junto al otro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario