18 abril 2008

• No me gustan las despedidas


Será que entre las hojas que nunca se cayeron estará perdida la verdad, que cuando el olvido haga del pasado una tumba, vas a ser las flores que ya no riegue nunca y ojalá la amistad exista de verdad, lo se todos los rosales son iguales, lastiman los dedos.

Alguna vez también pude llegar a conseguir lo que siempre soñé, tuve un lugar, tuve un amor y me quedé sin tu foto en el cajón para mirar alguna vez, pero mañana será un día igual: unos de esos días grises todo mal, es que con pena terminé en la habitación más oscura de casa escribiendo canciones veinticuatro horas por día y entiendo si nadie quiere venirse, para qué aburrirse con mi repertorio de melancolías

Se que no fui la que debía ser, que me fui, pero siempre volví, esta vez yo vuelvo y no estás, no puedo aceptarlo y nada más por eso si alguna vez mi amor piensas en mí ten presente al recordar que nunca te olvidé que si tú me lloras a mí, hago lo mismo por ti... ¿Como enjuagarlo?. Solo entendí que llegaste como un terremoto me encontraste entera y me dejaste rota, quería paz y me diste guerra, quería cielo y mordí la tierra.

Esta vez voy a tirar la manteca por la ventana invitarte a caminar por el techo hasta mañana y si alguien me detiene es porque no entendió, que el dolor fortaleció a mi corazón, que el corazón es un motor que bombea sangre, que tal vez espero sólo una señal que me saque del pecho este puñal

Puede que este un poco triste y a veces sera todo eso, m m m no creo, en vos creo pero creo que no vas a volver, es que ya di vueltas mil veces la cocina buscando cosa fina o cualquier cosa que termine con este dolor de espina dorsal, solo pude reconocer que afuera la inspiración era lo que menos una se espera.

Ando sin una ruta definitiva, pronto se me acabo el papel, se me acabo la tinta también y en un duelo de perdedores, perdí un paquete con ilusiones y aunque entre los dos hay palabras escritas con viento que no hace falta decir, siempre me quedará guardado en el cajón un ‘Te amo’.

El dia que me dijiste adiós el tiempo se paró o a mí me pareció, lo que es cierto es que si no rompiste el silencio será que no te hablé con claridad, pero el chocolate con licor para olvidarme dulcemente un amor ausente no sirvió.

Si algún día sin querer tropezamos no te agaches ni me hables de frente simplemente la mano nos damos y después que murmure la gente, así son las cosas es el cambio de estaciones, el mar limpiará las heridas con agua y con sal y será la hora de empezar de nuevo, de no verte más.

Temía que sin tus ojos era un barco sin motor y como aun sostenía el timón todos veían que se hundía menos yo, es que creí que podía volar........

1 comentario:

Anónimo dijo...

Siempre es fácil comentar con Andrés en común...


"No cometas el crímen, varón, si no vas a cumplir la condena"