01 noviembre 2010

Algo para decir


Dentro de un mundo lleno de ciegos
aquella mañana me desperté,
sentía que mi lado amable
estaba yendose por la borda
con todos mis viejos recuerdos embarrados.

Intenté respirar hondo,
mirando el cielo profundo
creyendo que no había mas nada.

Un az de luz caminó por entre mis venas,
fue distinto al dolor,
fue aun peor que el amor,
estaba entrando en un ambiente lejos de mis limites.

Aun sentía mi rastro perdido
como quien sale a caminar y deja marchitando una flor,
pero una vez mas mi ánimo se volcó.

Eramos dos en un pañuelo lleno de deseos,
las ganas contenidas en ese instante de abrazarte
y un par de besos que deberían haber caido lejos de tus ásperas mejillas.

Volver a sentirme seducida por un par de ojos,
me faltaba la sensación del impacto sin meditar,
esa complicidad absoluta que sentía de tu lado.

Hasta de costado podía sentirte,
miraba tu espalda de ignorancia pactada,
y terminaste mirando mi pelo flotando en tu cara.

Un az de luz caminó por entre mis venas,
fue mas que dolor,
fue mas que amor,
estaba entrando en un ambiente lejos de mis limites,
estaba sintiendo todo ésto que no se si me debería pasar..

(Confesión, primera parte: hoy, día binario palíndrome, quiero arrancarme el corazón con tal fuerza que quede en sus manos mis sentimientos y así ver de nuevo sus ojos, como ese día que solo a ellos les prestaba atención).

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