Entre zapatos con tacos bajos, flores sujetando el pelo y carteras para guardar lo suficiente, creo que me perdí dentro de los días, en la calle de los sin esperanza notando que ya nada queda de tu voz. Perder nunca es bueno, con poco se termina conformando un mal ganador, esas únicas cosas que me dejaste sin sentido son con las que sobrevivo hoy.
Anoche me quedé pensando en estos últimos meses, creo que lo terminé haciendo por de mas y algo falló, no se si fue el efecto de recordar de tu perfume añejo o escucharte en mi cabeza cantando alguna canción bajo el perturbador sol de un verano.
Si pretendes frenar al tiempo, de acá en mas me pierdes por completo, ya sabes que pienso con respecto a las costumbres y los mares quietos, la gracia siempre vive en poder re inventarnos, sobrevivir ante cualquier tempestad, vientos superpoderosos con armas de guerra y sombreros de brujas, monstruos de chocolate y pájaros mañaneros silbando con voz ronca.
Quisera por completo haberte enterrado ayer, entre árboles y ojos enamorados, era mejor cortar de raiz nuestras flores y así de un solo golpe perderte, aunque duela hasta la punta de los pies creo que enterrarte hubiera sido lo mejor.
Hoy por suerte dejó de ser ayer pero aun no se como me despertará el mañana, entre lagañas, ruidos y una ciudad atestada de gente creo que recompondré mis días y seguiré caminando adelante dejando de buscar hasta tu sombra para volver a soñar. Quiero volver a vivir, algo muy en el fondo me pide a gritos vestirme de princesa y de una vez salir corriendo.

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