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tenía el mundo a mis pies solo con su mirada,
la noche pasó a ser nuestra
y el sol mas bien una confusión,
la luna una gran compañera
y las hojas un montón de papeles sin sentido.
Ya pasó el tiempo de los dos,
se fundió el color transparente del cristal
con un vaso a medio llenar,
¿que decirte amigo?
hoy ya no se nada de su vida,
ni de como sus ojos miran el horizonte sin parpadear,
me quedé con el blanco su alma
impregnado en mi retinada
y un monton de promesas inconclusas
que me llevaron al estado actual.
Ya se que no debo odiar,
que no debo mirarlo con rencor
ni mucho menos ignonarle el saludo,
pero la presencia de sus inventos en mi vida
hacen que cambie de parecer,
renace en mi a su voluntad,
juega con mis tiempos como un niño pequeño,
se cree dueño de mis noches y de mis sentimientos..
¡ya basta!.
Somos grandes y tenemos conciencia,
no se puede olvidar el amor vivido
ni tampoco los dolores provocados,
aunque olvidamos cada instante como si no fuera el único,
solo él recuerda tan bien como yo esos días,
nadie más fue participe de ellos
aunque pensándolo bien..
siempre hay alguien en la oscuridad del sol,
y él es HOY quien roba mi sonrisa al amanecer.
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